


La parada de La Perla se encuentra muy cerca del histórico balneario con el mismo nombre. Situado en la playa de la Concha, presume de un lugar privilegiado con vistas a la Bahía sin salir del casco urbano.
La Perla está ligada al pasado aristocrático de la ciudad, cuando la Casa Real veraneaba en la Bella Easo. Fue construido en 1912 y a largo de los años ha ido sufriendo diferentes modificaciones, pero a día de hoy sigue siendo un lugar elegante y magistral desde el que disfrutar de un spa con vistas al mar.
Si bajas en esta parada, podrás disfrutar tanto de una de las mejores playas de Europa y del mundo, como de su elegante paseo marítimo. El Paseo de la Concha es uno de los símbolos de la ciudad, especialmente por su barandilla blanca, obra de Juan Rafael Alday.
Si sigues a bordo del bus turístico, podrás disfrutar igualmente de unas vistas espectaculares desde una perspectiva diferente.